CLAVES PARA GESTIONAR LAS EMOCIONES EN NUESTROS HIJOS

gestionar las emociones en nuestros hijos

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«A lo largo de la vida resultan esenciales una mayor autoconciencia, una mejor capacidad para dominar las emociones perturbadoras, una mayor sensibilidad frente a las emociones de los demás y una mejor habilidad interpersonal, pero los cimientos de estas aptitudes se construyen en la infancia.»
Daniel Goleman

Es frecuente tener dudas en saber cómo gestionar las emociones en nuestros hijos. Y es que no nos enseñan cómo hacerlo, los padres no tenemos un manual de educación emocional cuando nacen nuestros hijos. De hecho, cuando pensamos tener hijos, es frecuente que no se lleguen a plantear cómo será la educación que queremos darles. La ilusión de los primeros meses del embarazo nos nubla y no tomamos consciencia de la importancia de la educación hasta que nuestros hijos tienen los dos o tres años. Justo cuando no sabemos qué hacer con las rabietas, el llanto, las quejas o los limites.
Gestionar las emociones en nuestros hijos, o lo que es lo mismo, la educación emocional, independientemente de la etapa evolutiva que atraviesa el niño, tiene una importante misión en la educación y constitución de la personalidad de todo ser humano, el proceso de socialización, uno de los elementos más destacables del desarrollo, para aumentar la autoestima, mejorar la concentración y la conciencia, y potenciar la empatía y la comunicación.
Resulta fundamental ver qué ocurre con la percepción y expresión de las emociones. La situación de partida no es fácil y por razones bien conocidas, en ocasiones los adultos que les educamos no somos buenos transmisores de ello. En ocasiones porque se nos ha enseñado a ocultar, disimular o no expresar ciertas emociones, que han quedado deslegitimadas en nuestra capacidad comunicativa.
La cuestión de género además no ayuda demasiado ya que hasta hace relativamente poco era mal visto que los varones expresaran sus emociones relativas a afectos, sensibilidad, ternura, entre otros abiertamente; aquello de los niños no lloran no está tan lejos. Y por el contrario las niñas que expresaban su pasión, su enfado, e incluso ciertas fórmulas asertivas eran vistas como corregibles o perturbadoras en su conducta comunicacional. Por lo tanto tanta contradicción y tanta censura no han contribuido a que haya un respeto por la expresión emocional, una comprensión profunda de las mismas, ni se haya destacado su valor adaptativo, las personas con una mayor capacidad de gestionar sus emociones tienen más oportunidades y más éxito en el ámbito profesional.
Las habilidades de los niños aún son algo rudimentarias y necesitan de una mayor experiencia y estimulación para ir creciendo en competencia y capacidad; las capacidades implícitas en la percepción, expresión y valoración de las emociones dependen del grado de maduración biológica del niño, del grado de estimulación y aprendizaje de dichas capacidades y del contexto inmediato donde el niño se está desarrollando.
A menudo vemos en cómo los  niños  tienen dificultades para reconocer y gestionar las diferentes emociones. Les cuesta ponerse en el lugar del otro, hablar y compartir opiniones de una manera asertiva… No saben cómo identificar las emociones, cómo reconocerlas y cómo gestionarlas, de hecho, no es tarea fácil.

Cómo gestionar las emociones en nuestros hijos

La inteligencia emocional es la capacidad de identificar, comprender y manejar las emociones en uno mismo y en los demás, es decir, la capacidad que tenemos para tratarnos bien y tratar bien a los demás. Consta de tres procesos básicos que la engloban:

  1. Percibir: Reconocer de forma consciente nuestras emociones e identificar qué sentimos y ser capaces de darle una etiqueta verbal.
  2. Comprender: Integrar lo que sentimos dentro de nuestro pensamiento y saber considerar la complejidad de los cambios emocionales.
  3. Regular:Dirigir y manejar las emociones tanto positivas como negativas de forma eficaz.

Claves de la inteligencia emocional que, en mi opinión, debes tener muy presentes

  • Autoconciencia: Darnos cuenta o saber reconocer nuestras emociones y no dejarnos llevar por ellas. Fortaleza mental.
  • Consciencia: aprender a ser más conscientes de lo que está sucediendo en nuestro interior y aceptar el poder de nuestra vulnerabilidad.
  • Autoanálisis: aprender a evaluar nuestras emociones y ser capaces de identificarlas; observar dónde está nuestro enfoque o hacia dónde estamos dirigiendo nuestra atención. De ese modo, podremos comprender de donde surgen esas emociones.
  • Autocontrol: la capacidad para no reaccionar y saber medir tu paciencia. Aprender a darse un tiempo para respirar, reflexionar y tomar distancia de una situación. Así lograremos tener una mejor perspectiva y un mayor control emocional.
  • Empatía: en ocasiones estamos tan enfrascados en nuestros propios problemas, o nuestro ego se empeña en tener razón, que nos quedamos encerrados en un túnel con una sola visión. Dicho de otro modo: perdemos la capacidad de comprender el punto de vista de los demás o el por qué de una situación. Sin duda, la empatía es necesaria para reconocer los sentimientos de los demás, eliminar la indiferencia y aumentar nuestro nivel de comprensión.

Recursos para poder saber cómo gestionar las emociones en nuestros hijos

Es importante tanto distinguir lo que sienten y piensan ellos mismos, como lo que sienten y piensan los otros. A través de cuentos o historias, siempre podréis agregar el componente emocional:

  • El emocionario, de Cristina Nuñez y Rafael Romero, Editorial Palabras Aladas. Es un libro muy sencillo, presenta un itinerario a través de las distintas emociones que tenemos cualquier ser humano. Lleno de ilustraciones muy llamativas y con un texto sobre cada emoción que te invita a la reflexión. Es compatible con cualquier programa emocional.
  • El monstruo de los colores, de Ana Llenas, Editorial  Flamboyant. El libro trata de un monstruo que se ha hecho un lío con las emociones y deberá aprender a poner en orden la alegría, la tristeza, la rabia, el miedo y la calma. Es un álbum ilustrado y gracias a sus expresivas ilustraciones permite a los niños identificar con facilidad las distintas emociones que se viven durante el día.

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  • Cuentos para educar con inteligencia emocional, de Clara Peñalver y Sara Sánchez, Editorial Beascoa. Libro enfocado a los niños más pequeños con un lenguaje cercano y sencillo. Es un manual perfecto para comprender y gestionar las dudas que generan en nosotros las diferentes emociones.
  • Paula y su cabello multicolor, de Carmen Parets Luque. Es un cuento que trabaja las emociones más básicas: alegría, tristeza, enfado y miedo. Este libro te permite descubrir cómo a Paula le cambia de color del pelo según la emoción que sienta, a través de las transformaciones en el pelo de Paula vamos visualmente dando nombre a las emociones que sentimos. A partir de hacernos preguntas como ¿Qué nos provoca esa emoción?, ¿Qué nos hace sentir? y ¿Qué debemos hacer? vamos proporcionando respuestas y soluciones para cada tipo de emoción.

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