Infidelidad en la pareja

Infidelidad en la pareja

Infidelidad en la pareja

Contenido del artículo:

La infidelidad en la pareja es una de las crisis más duras y devastadoras que puede vivir una pareja.  Además, supone una ruptura de la confianza total y la tranquilidad. De hecho, la infidelidad en la pareja es la causa de divorcio más común, siendo un punto de no retorno para muchas de ellas.

Son muchas las preguntas que suelen hacerme relacionadas con este tema: ¿Se puede superar? ¿Si mando un mensaje sexual a alguien que conozco por Instagram significa que soy infiel? ¿Y si coqueteo, traiciono a mi pareja? ¿Tengo deseo por estar con otras personas, significa que son infiel? ¿Qué ocurre cuando una persona sabe que le han sido infiel? ¿Se supera el dolor emocional?

Pero vayamos por parte….

¿Qué es la infidelidad en la pareja?

El concepto de infidelidad implica la ruptura de los pactos explícitos e implícitos que se establecen dentro de una relación de pareja.

Etimológicamente, la palabra infidelidad viene del latín infidelitas que significa “traición”. Básicamente, es justo lo que sucede en una infidelidad se produce una deslealtad y traición a la otra persona.

Eso sí, es importante tener en cuenta que definir el concepto de infidelidad en la pareja no es una tarea fácil, ya que no hay una definición única para el tema de la infidelidad, puesto que las personas provienen de diversos orígenes y experiencias. Además, esto depende de nuestro sistema de creencias, valores, historia personal y cultural que contribuye a nuestra forma de definir y vivir la fidelidad.

La definición de infidelidad no solo difiere de un miembro de la pareja, sino que puede variar entre parejas. Por ejemplo, dentro de una pareja puede hacer una serie de pactos sobre el comportamiento deseado que previamente se ha consensuado, como por ejemplo coquetear con otras personas o ver pornografía, o estar en una relación poliamorosa.

Eso sí, cuando nos comprometemos con una relación, debe haber un conjunto acordado de expectativas que definan qué y cómo cada una de nuestras necesidades emocionales y físicas deben estar satisfechas por nuestra pareja. Todo aquello que suponga una desviación y excepción de ese acuerdo supone un acto de infidelidad.

Se podría decir que la infidelidad en la pareja es un incumplimiento consciente de un contrato de exclusividad con tu pareja. Lo que implica cualquier tipo de comportamiento que satisfaga las necesidades con otras personas que no sean tu pareja sin su consentimiento.

Estamos hablando de comportamientos que están motivados por el deseo de satisfacer necesidades emocionales o físicas que se suponen que deben ser satisfechas dentro de la pareja en función de las expectativas expresadas o implícitas que los dos tienen el uno del otro.

Mi recomendación: Si estás dentro de una relación de pareja o estás en sus inicios, es vital que tengas conversaciones en donde puedan ponerse los límites de la relación, aquellos aspectos con los que te sientes cómoda/o, qué esperas de la otra persona, qué quiere cada uno, qué consideras infidelidad y qué no, qué aceptas o no… ¡No des por sentado cosas!

La infidelidad en la pareja está motivada por necesidades no resueltas dentro de la relación que pueden ser físicas, emocionales o mixtas. Está puede variar en función de la intencionalidad, en función del medio en el que se realiza (virtual o física), en función de sus implicaciones mentales, en función de los motivos que la originan (baja autoestima, bisexualidad, hedonista…)

Muchas personas no buscan ser infieles a sus parejas, simplemente encuentra la oportunidad y sucumbe ante ella.

Hablemos de cada una de ellas…

Infidelidad sexual

Está relacionada con la motivación de satisfacer necesidades físicas no satisfechas. En mi experiencia, este tipo de infidelidad parece ser más frecuente entre hombres que con mujeres. El apego es meramente físico y el objetivo principal es el cubrir las necesidades de deseo y fantasías sexuales. Esta se puede producir con una o varias aventuras de una noche o un acuerdo continuo con una o varias parejas sexuales. A pesar de que la motivación principal de esta infidelidad es la física tiene un elemento que atrae y es el hecho de sentirse deseado.

Infidelidad emocional

Este tipo de infidelidad es más frecuente en mujeres que en hombres. Lo que motiva este tipo de infidelidad es el hecho de sentirse una persona no deseada, ni reforzada dentro su relación, emocionalmente está muerta con su pareja. La relación se convierte en rutina de cumplir con las obligaciones y deberes.

Muchas veces comienza con el deseo de experimentar emociones que le hacen vibrar por otra persona, este tipo de emociones pueden surgir con el coqueteo y con una conexión especial que le hace sentir. Desarrollando un vínculo profundo e íntimo con la otra persona que no necesariamente implica una cuestión sexual.

Ejemplos de infidelidad no sexual y que implica un engaño emocional:

  • Enviar mensajes de texto sexuales o eróticos a otra persona.
  • Hacer uso de perfiles en sitios de citas online.
  • Realizarse fotos desnudas/os para compartirlo con alguien.
  • Coquetear como forma habitual.
  • Desarrollar vínculos profundos e íntimos con otra persona.

La esencia de este tipo de infidelidad es cualquier acto de deslealtad que traiciona la confianza de la pareja, siempre que esa confianza se base en expectativas realistas.

¿Es frecuente la infidelidad en la pareja?

Lejos de parecer un hecho aislado, la infidelidad no es un fenómeno raro. Es uno de los problemas que afectan a las parejas independientes de la raza, la religión, el stratus social o la orientación social.

Es más común de lo que se piensa: En una revista de prestigio mundial centrada en la investigación en la pareja y en la terapia familia (Journal of Marital and Family Therapy), constataba:

  • Que el 41 % de las parejas, uno o ambos, admiten la infidelidad, física o emocional.
  • El 57 % de los hombres y el 54 % de las mujeres admiten haber cometido infidelidad en cualquier relación que haya tenido.
  • El 74 % de los hombres y el 68 % de las mujeres comentaban que tendrían una aventura si supieran que nunca sería atrapado.

Estos datos son abrumadores, ya que ponen de manifiesto un elevado número de personas infieles. Por una parte, muestra que todos somos susceptibles de ser infieles en algún momento de nuestra vida.

Por otra parte, demuestra que gran parte de las parejas están insatisfechas en su relación y les resulta más fácil ser infiel que abordar y tratar los problemas individuales y de la relación que está contribuyendo a su insatisfacción.

Mi recomendación es que si dentro de tu relación de pareja te encuentras en una situación de monotonía, falta de comunicación, disminución del deseo sexual, así como la sensación de vacío, debes acudir a una terapia de pareja.

Las cadenas del matrimonio son tan pesadas que se necesitan por lo menos dos personas para llevarlas..A veces tres

Alejandro Dumas

La infidelidad y sus consecuencias

Supone un momento de ruptura que ataca directamente a la integridad individual y familiar. Psicológicamente, es un evento que ocasiona una gran variedad de repercusiones negativas. Cuando la infidelidad se hace manifiesta incluso antes, si hay sospecha de ello, la víctima del engaño se encuentra en una montaña rusa de emociones negativas: miedo, ansiedad, resentimiento, ira, hostilidad, decepción, vergüenza, incertidumbre, envidia, aislamiento, frustración y una bajada fulminante de la autoestima.

El responsable de la infidelidad también sufre en este proceso: aparece la culpa y el arrepentimiento, el miedo a ser descubierto, la atención, la ansiedad e indecisión. Se desarrolla una ambivalencia de emociones contrarias entre la alegría y la tristeza, las subidas y los retornos, unido a la presión que produce un conflicto irresoluble, mina paulatinamente la estabilidad emocional del que engaña.